Un estudio sobre la contemporaneidad en el sector financiero que analiza cómo las marcas logran mantenerse relevantes en un entorno cambiante. A través de investigación cualitativa y cuantitativa, concluye que la utilidad, la accesibilidad y la adaptación digital son los factores clave para conectar con los usuarios, destacando el crecimiento de las fintech frente a la banca tradicional.