Un estudio sobre los hábitos de consumo en España que revela cómo el aumento de precios está impactando directamente en la economía del hogar. Los consumidores compran más caro pero ajustan su gasto, priorizando ahorro, marcas blancas y reducción incluso en productos básicos, lo que refleja una pérdida de poder adquisitivo y un cambio profundo en la forma de comprar.